Un futuro para Zaragoza

Zaragoza reune todas las condiciones para convertirse en una ciudad laboratorio para productos de alta tecnología.

Pese a que la palabra virtual se ha convertido en sinónimo de los negocios centrados alrededor de la informática, nada más lejos de la realidad: en el fondo, desde Google al iPhone, todo tiene su origen en el hardware y en las infraestructuras físicas de las redes de comunicación, y en esa senda continuamos. Son la miniaturización y la extensión de las redes -inalámbricas o no-, las que impulsan la irrupción de nuevos productos y servicios tecnológicos en nuestras vidas. Lo demás está todo inventado ;)

En ese contexto, y dadas las características de Zaragoza, no me cabe la menor duda de que una de nuestras mayores oportunidades está como centro de prueba de productos tecnológicos, cuyo atractivo ya se sostendría con el único argumento de que lo hemos sido durante muchos años, de todo tipo de productos y servicios más clásicos.

Con este enfoque básico, la estrategia general sería comenzar por que se desplieguen instalaciones experimentales de la parte inicial de la cadena de valor, allá donde el hardware y las infraestructuras de telecomunicación son la parte fundamental. Como argumentos para este tipo de industrias, bastaría con revisar y ampliar los que ya analizamos anteriormente por aquí.

Los proyectos que requieran las instalación de infraestructuras de comunicación dispondrían de una orografía favorable, un barrio céntrico, equipado para el futuro, y cercano a zonas de ocio -nuestro remozado Ebro-, y zonas con alto movimiento de personas -la estación intermodal- y baja criminalidad, lo que reforzaría la idea de escaparate, y el atractivo para poner cosas a disposición de toda esa masa en tránsito. Con suerte, ya estaríamos empezando a cubrir esta etapa…

En un segundo paso, la serenidad sismológica en el centro del valle, y las facilidades de comunicación anteriores, serían un argumento adicional para la instalación de datacenters conectados a esas redes, atractivos en especial como alojamiento de:

  • Servicios a prestarse en esta ciudad laboratorio.
  • Sistemas de empresas con oficinas en Madrid y Barcelona, o al menos en dos ciudades diferentes y bien comunicadas con Zaragoza. De esta manera, ante una incidencia que requiriese desplazamientos la respuesta sería inmediata (si los datacenters estuviesen a pocos minutos de la estación intermodal, todavía mejor)

Un adecuado suministro eléctrico en alta disponibilidad, del que Aragón es perfectamente capaz por su apabullante capacidad de generación energética con renovables, sería la guinda perfecta a esto. Otro recurso endógeno aplicado en algo útil :)

En paralelo, los sistemas de mobiliario urbano interactivo, inteligencia ambiental, servicios ligados a dispositivos concretos, e incluso sistemas vehiculares que interactuasen con estos, tendrían gracias a los dos puntos anteriores el canal necesario para la comunicación entre las máquinas y las personas, en lo que sería un primer efecto amplificador.

Una vez establecidos estos pilares, y asegurados mediante estrategias de renovación de las infraestructuras para que siempre estuviesen a la última, Zaragoza sería la opción obvia para realizar las pruebas de nuevas tecnologías virtuales, al reunir tanto los medios físicos y tecnológicos como los entornos favorables, y la masa crítica y extrapolable estadísticamente para ello.

De los consumos de los sistemas de riego a los parkings de la ciudad, todo podría tener su reflejo en la red, multiplicando la información disponible, y atrayendo también investigaciones sobre los resultados de los propios experimentos: comportamientos sociológicos, efectividad de medidas de ahorro de agua, diferentes sistemas de ahorro de energía…

Y esta misma infraestructura tecnológica, concebida inicialmente para el ensayo de la prestación de servicios por parte de empresas, podría ser aprovechada por artistas del siglo XXI.

Por último, destacaría la comodidad que tendrían las empresas que instalasen aquí los pilotos de sus tecnologías para realizar demostraciones efectistas de los mismos. Podrían convocar una reunión con sus potenciales clientes en la estación intermodal, con el 60% de la población española a unos 300Km, y línea directa con otra zona densamente poblada como Andalucía a través del AVE. Cuatro diapositivas, “sinergias” por aquí, “apalancamientos” por allá, andar 5 o 10 minutos, y a ver la tecnología en acción. Plas plas plas. Incluso con el pedazo de paredes que tiene la intermodal -la he oído llamar de sarcófago de Chernobil-, podían hacer una presentación al aire libre proyectando contra ellas :P

Por si esto fuera poco, si hay tecnología de última generación, con todo lo que ofrece Aragón, la playa y la montaña a tiro de piedra, y un poco de esfuerzo podríamos construir un lugar donde los geeks se sintiesen a gusto, y no saliesen corriendo al menor atisbo de caspa o explotación, asentando mano de obra cualificada.

¿Demasiado bonito para ser verdad?


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